Trabajar desde casa con Linux
En un principio había pensado en escribir una serie de artículos sobre el uso de Linux en diferentes ámbitos laborales, pero después de pensar en el enfoque a darle a la serie, y recapacitando sobre toda la literatura que ya hay al respecto, he preferido hablar de un tema que a día de hoy no está aún abierto: el teletrabajo con Linux. Y no es que yo sea experto en ello, precisamente, pero sí estoy acostumbrado a programar desde casa. Ojo que he dicho “desde casa”, y no “en casa”.
Primero definir un poco lo que es teletrabajar. Teletrabajar, en primer lugar, no es algo que se realice principalmente desde casa, sino que puede realizarse desde centros especiales parecidos a los Call Center, que tan buen resultado están dando ya en diferentes áreas mundiales, sobre todo en países desarrollados, como son los EE.UU., o países líderes en tecnología de la Comunidad Europea. Teletrabajar se realiza desde un puesto fuera de las dependencias o cuartel general de las propias empresas, lo que pasa es que el ideal es hacerlo desde el propio hogar del trabajador.
Hoy en día contamos con las herramientas tecnológicas que nos permiten realizar este avance laboral. De hecho, pienso que muchas empresas podrían ahorrarse muchos costes si adoptan esta forma de relación con sus empleados, basándose en el establecimiento de objetivos a cumplir, algo mucho más eficiente que lo presencial, donde lo que cuenta son las horas de trabajo, más que lo productivo de estas horas.
Sin embargo, yo abogo por una solución de tipo mixto, en la que sería necesaria la presencia del empleado sólo en unas reuniones regulares de control, donde pudieran establecer los objetivos a medio o largo plazo y los problemas y soluciones a los mismos que pudieran surgir a partir de esta forma de trabajo.
Los sistemas operativos actuales, sobre todo Linux, poseen herramientas que nos ofrecen el entorno perfecto para llevar esto a cabo. Dependiendo siempre del tipo de trabjo a realizar, se pueden utilizar soluciones a través de los servidores de aplicaciones o sesión remota, que creo que son la mejor alternativa a la presencialidad del trabajador a la hora de utilizar las aplicaciones de uso propietario de la empresa.
Pero quiero ir más allá. Pienso que hoy en día las comunicaciones y la cantidad de servicios existentes, y al alza, permiten a las empresas el planteamiento de una migración de estas aplicaciones a entornos puramente web, que independizarían al teletrabajador tanto del sistema operativo, como de las suites ofimáticas propietarias.
Así es como yo veo las cosas. Pero el empresariado actual plantea ciertas problemáticas respecto a esto. En primer lugar existe un miedo muy extendido a la falta de privacidad de sus bases de datos, difícil de erradicar. En segundo lugar aún hay mucho empresario que bien por la edad, bien por la falta de conocimientos o formación, no creen en la seguridad de las nuevas tecnologías, y eso es algo contra lo que también cuesta mucho lidiar.
En tercer lugar, y muy relacionado con la negativa al teletrabajo, el empresario desconfía del individuo al que no puede vigilar por no estar situado en el cuartel general de la empresa. Esto es porque siguen pensando en horas de trabajo, y no en resultados.
Creo que este tema merece ser estudiado en más profundidad, y es lo que voy a hacer para poder desarrollar esa serie de artículos, más elaborados y específicos, con el fin de aclarar un poco más este punto. Tengo la esperanza de conseguir algo de concienciación en los empresarios al respecto.
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