Código Tux

Un retorno al mundo de Linux

Personalizar mi Ubuntu

Tux y el escritorio

Tux y el escritorio

Instalar un sistema operativo, hoy en día, se ha convertido en algo realmente fácil para cualquiera que ponga un poquito de su parte. A lo largo de mi carrera he instalado tantos y tan variados que ya he perdido la cuenta. Sin embargo nunca he creído que la instalación del sistema acabara cuando sacamos el CD de instalación.

Para trabajar con un ordenador, este tiene que estar configurado y personalizado a nuestro gusto, si no se convierte en una herramienta fría y extraña. Un carpintero no puede cambiar el aspecto de su martillo, sin embargo es curioso el cariño que le va cogiendo a medida que pasan los años usándolo. La madera del mango se va oscureciendo y llenando de muescas, al igual que la cabeza de hierro, cuyo color de acero nuevo se va convirtiendo en un color más viejo y acogedor.

Nosotros, informáticos y usuarios de ordenador en general, somos más impacientes. Pero tenemos la ventaja de convertir nuestra máquina en amigable, cómoda y acogedora, en un periodo muy corto de tiempo.

A eso es a lo que voy a dedicar este artículo, utilizando para ello mis últimas experiéncias al respecto con mi Ubuntu 8.04 Hardy Heron.

Soy consciente de que hay miles de artículos en Internet que cuentan prácticamente lo mismo, pero este lo voy a hacer a mi gusto, tratando de incorporar lo que he echado en falta en otros. Intentaré contar los entresijos técnicos con la profundidad mínima, procurando dejar muchos cabos sueltos para que podáis investigarlos vosotros mismos.

Ojalá lo disfrutéis y lo encontréis útil.

El escritorio

El escritorio es nuestra mesa de trabajo, o como tal debemos imaginarlo. Nació precisamente  con esa simbología y semblanza. Nuestra mesa de trabajo, en teoría, debe estar organizada para que el trabajo sea más efectivo. Si además la mesa es bonita nos motivará más al trabajo y hacer cosas sobre ella, pero si es fea no.

El escritorio de nuestro sistema operativo, como analogía directa, funciona igual psicológicamente hablando. Si nuestros iconos están organizados será más fácil y rápido encontrar nuestros programas y carpetas que no lo están. Y si además tenemos una configuración de ventanas agradable y un fondo de pantalla que nos guste, psicológicamente nos motivará a trabajar con él, haciendo que nuestras horas de trabajo sean más pasables. El truco está en dar con una buena composición.

Antiguamente lo que hacía era organizar los iconos sobre el escritorio de la siguiente manera.

En la parte superior izquierda del escritorio, coloco los iconos básicos de trabajo directo con el sistema, como son el Equipo, la papelera (nunca entendí por qué la llaman de reciclaje) y la Red.

En la parte superior central pongo las carpetas a las que accedo con mayor frecuencia, como son la carpeta de descargas, la de proyectos o la de datos generales.

En la parte superior derecha coloco los iconos correspondientes a las comunicaciones. Estos son el navegador, el cliente de FTP, el cliente de IRC, y el cliente de mensajería instantánea.

A la parte inferior izquierda del escritorio les corresponde a las utilidades generales. Estas son el lector de PDFs, el procesador de textos, la hoja de cálculo y el tostador de CDs.

En la parte inferior derecha van las herramientas de trabajo, constituídas por los entornos de programación web y otros, como Eclipse o Netbeans. También el Flash (que ejecuto con Wine), el GIMP y el Inkscape.

Si además el ordenador es el mío particular, por ejemplo el de casa o el portátil, en la parte inferior central pongo los enlaces a los juegos. Hoy en día ya no. No tengo tiempo ni para eso, y el poco que tengo lo dedico a cosas que me llenan más a mi, en lugar de llenar más mi tiempo ocioso.

El fondo de escritorio lo voy combinando regularmente, y siempre le pongo motivos de fantasía, bien de juegos RPG, o con motivos de las novelas que leo. Y nunca utilizo gadgets. Hace mucho tiempo que me di cuenta de que ocupan mucha memoria y recursos en general, y el sistema se vuelve lento y pesado. No nos realmente necesarios, así que he optado por lo dicho, no usarlos.

Tener sólo lo necesario

Linux, Ubuntu en este caso, me da mucha libertad en lo que a organización de escritorio se refiere. Disponemos de potentes y estéticas herramientas que nos ayudan a economizar el espacio del escritorio. Una de ellas es la barra AWN (Avant Windows Navigator), que es la que utiliza LEOPARD.

Lo que yo hago es instalar esta barra y eliminar la barra de tareas inferior. El panel superior lo configuro de tal manera que dejo sólo el menú de Gnome, en su forma de icono, la papelera, el icono para mostrar el escritorio, la red, el reloj y el icono para apagar el sistema. También hago que me permita esconder la barra en cualquier momento con los botones de ocultación.

La AWN me obliga a instalar, también, las Compiz-Fusion, y desde luego no desaprovecho para configurar aquellos efectos que hacen aún más agradable mis paseos diarios por el sistema.

El arranque

Una de las cosas que me gusta tener en formato gráfico es el grub. Hasta hace poco optaba por lo de la pantalla totalmente gráfica, como lo explican en páginas como esta. Sin embargo hace relativamente poco que también he descubierto el Startup Manager. Se trata de un gestor gráfico para el grub, donde puedes configurarlo a lo bestia, e incorporar ciertos temas para el inicio que, aunque no sean tan bonitos y chulos como los que quedan después de aplicar el enlace anterior, tampoco están mal.

Justo después de dejar listo el grub, le toca el turno al gdm, o a su petición de login, mejor dicho. Ya vienen un par de temas con el sistema, pero esto también se puede personalizar con tema como los que hay en páginas como esta. Eso sí que queda chulo. Los hay de todos los colores, así que adelante, que no es gerundio, pero como si lo fuera.

La hora de los programas a instalar

Esta parte igual podría saltármela, pero la voy a poner por si algún día tengo que recurrir a mis propios posts. Como soy programador de aplicaciones de escritorio, cliente servidor, y web, utilizo los siguientes programas, casi todos instalados desde repositorio (salvo alguno como virtualbox o netbeans, que prefiero hacerlo desde donde toca).

  • Virtualbox, donde suelo instalar ese Windows que me hace falta a veces para probar según qué cosas que no van bien con el Wine.
  • Inkscape, que me viene de perlas cuando tengo que generar diseños previos de las páginas web para mis clientes.
  • XChat, imprescindible. Me encanta resolver dudas, y cuando me las resuelven a mi. El mejor cliente de IRC.
  • Netbeans, mi entorno de desarrollo preferido.
  • Eclipse, este porque a veces también me gusta (sobre todo con Python, Perl y otros que el Netbeans se me hace el duro).
  • Gimp, porque hay que retocar siempre muchos gráficos.

Suelo instalar más programas, pero para jugar o experimentar con ellos. Uno que suelo utilizar para los scripts y programas rápidos suele ser KDevelop y su tropa de adicionales, pero normalmente uso Netbeans, estoy más acostumbrado. Luego los meto todos en la AWN y me quedo tan ancho.

Últimamente casi no tengo tiempo para jugar, y el poco tiempo que tengo lo utilizo en cosas más duraderas y prácticas, como el mantener mis blogs y experimentar. De todas formas prácticamente sólo juego a dos: WoW y Urban Terror, así que…

Septiembre 20, 2008 - Publicado por elvenbyte | Artículos | | No Comments Yet

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